diálogos o consultas individuales

las consultas filosóficas son diálogos entre dos personas, una de las cuales asume el rol de filósofo y otro el de consultante. Se trata de un diálogo en el que el filósofo trata de guiar al consultante en el examen y clarificación de una pregunta o problema en el que la persona desea indagar.

En general, durante una consulta se ponen de manifiesto incoherencias, contradicciones y confusiones que dificultan, o impiden, una adecuada comprensión de aquello que se está examinando. Más que resolver las dificultades, la labor del filósofo es provocar la toma de conciencia y la aceptación de dichas dificultades para que puedan ser examinadas sistemáticamente de forma que el consultante comprenda su forma de pensar. El filósofo se encargará, también, de subrayar los conceptos e ideas que permitan articular de forma adecuada el problema que el consultante tiene entre manos. Siempre con la vista puesta en la búsqueda de la verdad, el filósofo estará muy atento a las palabras del consultante, para exigirle claridad, para devolverle sus ideas de forma que pueda tomar distancia de ellas y reflexionar sosegadamente sobre las mismas, para pedirle razones que justifiquen sus afirmaciones, para explicitar presupuestos o consecuencias que se infieren de lo ya dicho y comprobar que el consultante es consciente de que son ideas que están funcionando implícitamente en su forma de pensar.

 

Tras el diálogo, que suele durar una hora y que es grabado en vídeo o audio, al consultante se le anima a analizar la grabación. De esta forma se pretende dotar al trabajo filosófico de una mayor objetividad, además de hacer posible que el consultante pueda reflexionar sobre la experiencia de la consulta y dejar constancia de sus impresiones e ideas por escrito, tarea esta que permite distanciarse de lo vivido en la consulta para centrarse en la lógica del proceso, las ideas, problemas  y conceptos fundamentales. En muchos casos eso pasará por reconocer su ignorancia, lo que puede ser emocionalmente difícil, pero que a su vez permite dar paso al asombro, la curiosidad, el pensar por uno mismo y a su vez desdramatizar las dificultades y bloqueos que hayan podido experimentarse durante el proceso.

 

Otra modalidad de trabajo es la realización de consultas por escrito. Dependiendo de los intereses que muevan a la persona, se puede realizar un trabajo semejante al descrito anteriormente, con la salvedad de que se hace por escrito en vez de oralmente.

 

También se puede enfocar este trabajo individual como una formación en la que la persona, a través de la realización de diversos ejercicios, va desarrollando la capacidad para examinar cuidadosamente su discurso, para pensar con claridad, para escuchar y responder a las preguntas del otro, etc. Esta segunda modalidad es semejante a la ejercitación que se realiza en los talleres grupales, en tanto que se trata más de aprender a pensar filosóficamente que de abordar una cuestión o problema de carácter personal. Se puede entender que, de esta forma, a la persona se le ayuda a desarrollar las habilidades y actitudes que le permitirán abordar esas cuestiones personales de forma autónoma y reflexiva en el momento en el que se le presenten.

Las sesiones pueden ser por videoconferencia (Skype, Hangouts, Webex) o presenciales en Madrid capital.

Si quieres realizar un trabajo más continuado puedes ver nuestras formaciones o consultarnos sobre planes de formación individual

ejemplos de preguntas con las que iniciar una consulta o diálogo filosófico

¿por qué mentimos?

¿cómo sé si he hecho lo correcto?

¿por qué me importa tanto lo que piensan de mí?

¿cómo puedo centrarme?

¿se puede decir la verdad sin herir al otro?

¿me pongo a trabajar o sigo estudiando?

 

 

¿qué hago para que me vaya bien en el futuro?

¿cómo dominar mis miedos?

¿por qué estoy bloqueado?

¿cómo sé que no me están engañando?

¿por qué me cuesta comprometerme?

¿es posible ser feliz?