filosofía con niños

en philo-trivium realizamos actividades y talleres de práctica filosófica con grupos de niños desde los 3 hasta los 18 años.

Además de en nuestro local en el barrio de Puerta del Ángel en Madrid, realizamos actividades en colegios, institutos y centros de educación no formal de toda España. También estamos disponibles para realizar talleres y formaciones en colaboración con entidades y organismos educativos de otros países de habla hispana.

 

La  práctica filosófica con niños se plantea, no solo como una forma de enseñar filosofía, sino que fundamentalmente se propone como actividad que permite desarrollar la reflexión, el espíritu crítico y la capacidad para pensar por uno mismo, así como educar para una ciudadanía reflexiva, sin olvidar su importancia en la formación integral de la persona. Tiene por tanto un valor intelectual, pero también educativo, existencial y social. Se busca incidir en la vida cotidiana, en la forma de ser y de relacionarse, no solo en la escuela, sino en todos los ámbitos, entendiendo que, durante la infancia y la adolescencia, la escuela, así como los espacios de educación no formal, son lugares privilegiados para incorporar el pensamiento crítico y el diálogo filosófico a la formación de todo ser humano.

enfoques y materiales de referencia

Oscar Brenifier e Isabelle Millon. Filosofar en la escuela

Catherine McCall y las comunidades de Indagación filosófica

El programa de Filosofía para Niños de Matthew Lipman y Anne Sharp

Filosofar a partir de la literatura infantil

la filosofía, una escuela de libertad

 

“¿Qué puede ser la enseñanza de la filosofía, sino la de la libertad y de la razón crítica? En efecto, la filosofía implica el ejercicio de la libertad gracias a la reflexión. Se trata, por ende, de juzgar sobre la base de la razón y no de expresar meras opiniones, no solo de saber sino también de comprender el sentido y los principios del saber, de actuar para desarrollar el sentido crítico, baluarte por excelencia contra toda forma de pasión doctrinaria. Dichas finalidades exigen tiempo, fijarse en uno mismo, en los otros lenguajes y en otras culturas. Se trata de un tiempo largo, que requiere una instrucción esclarecida y una puesta en perspectiva rigurosa de conceptos e ideas. La filosofía como método, actitud y pedagogía permite así desarrollar competencias en cada individuo que le permiten cuestionar, comparar y conceptualizar. [...] La filosofía es una actitud y una manera de vivir, exigente y rigurosa; es también una enseñanza, una escuela y, por tanto, un saber, o mejor dicho, un conjunto de saberes –todo ello animado por un espíritu de descubrimiento y de curiosidad inherente a la filosofía."

 

Unesco, 2011

"...cualquier excusa, cualquier material y cualquier momento son buenos para hacer a los niños pensar,  para hacerlos un poco más libres."