talleres de práctica filosófica

en los talleres de práctica filosófica se ejercita nuestra capacidad para filosofar en diálogo con otros. La búsqueda de la verdad, el pensamiento crítico y el conocerse a uno mismo son varios de los ejes que vertebran toda la práctica y que están presentes en todo taller, si bien la forma en la que se plasman varía de unos talleres a otros.

En el trabajo filosófico que se realiza en un taller se pueden distinguir tres dimensiones: la dimensión intelectual, la existencial y la social. Las tres están presentes en mayor o menor grado en toda práctica, siendo la propia dinámica del grupo la que va marcando que la actividad se centre en unos aspectos u otros.

 

Las actividades propuestas en los talleres pueden partir de textos, preguntas, obras de arte, películas, manualidades, piezas musicales, etc. Más que el contenido de la actividad, desde un punto de vista filosófico, lo más relevante son las competencias y las actitudes que se van a trabajar al abordar los ejercicios propuestos, y el diálogo que se va a generar en torno a ese aprendizaje del filosofar.

 

dimensiones del filosofar

  • La dimensión intelectual o cognitiva: pensar por uno mismo

 

  • La dimensión existencial: ser uno mismo

 

  • La dimensión social: pensar con los otros

 

competencias filosóficas

Al filosofar se articulan tres procesos de pensamiento que cumplen diferentes funciones al abordar una cuestión o un problema filosófico.

 

  • Profundizar

  • Problematizar

  • Conceptualizar

 

actitudes filosóficas

  • sosiego

  • ignorancia adquirida

  • autenticidad

  • apertura

  • confrontación

  • asombro

  • confianza

  • distanciamiento

  • radicalidad

  • rigor

  • coraje

  • prudencia

 

¿en qué consiste reflexionar filosóficamente?

'Primero, despertar la curiosidad por las preguntas y conceptos de los que se ha ocupado la tradición filosófica.

Segundo, tomar conciencia del lenguaje, de su potencial expresivo y de sus limitaciones.

Tercero, trabajar la argumentación.

Cuarto, abrirse al pensamiento de los demás, ampliar el abanico de lo posible, entender aquello que está más allá de las propias convicciones y tomar conciencia de las limitaciones y problemas que dichas convicciones traen consigo. [...]

El taller supone un tiempo para pararse a reflexionar, para buscar y analizar preguntas, para juzgar el valor de las respuestas y para poner en tela de juicio lo que se da por válido según la opinión común.

Pararse a pensar significa parar cualquier otra actividad para volver con serenidad la mirada sobre el propio pensamiento para analizarlo, juzgarlo, trabajar su formulación, expresarlo y compartirlo para que otros piensen también sobre ello.

También supone poner en suspenso cualquier otro curso de pensamiento para poder centrar la atención en clarificar las ideas para ponerlas en palabras y ofrecerlas a los otros para generar un diálogo con el que profundizar ordenadamente en un problema, hacer explícitos sus supuestos, sus implicaciones, etc.

Se trata de reflexionar sobre lo que se piensa, sobre lo que los otros piensan y sobre lo que es posible pensar.

Filosofar es abstraer, extraer y nombrar un concepto o hacer una afirmación que englobe una multiplicidad de casos concretos, es tratar de aspirar a establecer verdades universales. Filosofar es elevarse por encima de lo evidente, de lo concreto, para pensar lo singular a partir de lo general."

Anne Lalanne

decálogo del pensamiento crítico

1. Sorpréndete de todo, también de lo que te parece normal.

2. No pienses que todo es posible.

3. Reconoce tus propios límites.

4. No temas la reacción de los otros.

5. Sé paciente y aprende a escuchar.

6. No permanezcas en la confusión.

7. Evita las trampas de la paranoia y de la ingenuidad.

8. Distingue lo subjetivo de lo objetivo.

9. Examina lo que se dice con criterios lógicos, de pertinencia y de coherencia.

10. Cuestiónate a ti mismo y a los otros

 

Oscar Brenifier y Viktoria Chernenko

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